martes, 8 de septiembre de 2015

Reseña: "Vortex" de S. J. Kincaid - El mundo es ancho y ajeno, y si te pierdes en él, mueres

8:06 Posted by Laura Lauman , , No comments
Eres Sobrehumano. 
Un arma militar. 
Tu poder no tiene límites. 
Pero, ¿Sabes por qué causa vas a luchar?

Tom Raines y sus amigos son cadetes de nivel intermedio en las fuerzas intrasolares, un cuerpo de combate de élite que entrena el gobierno. Pero cuando el entrenamiento en la aguja pentagonal se intensifica, las lealtades de Tom se ponen a prueba una vez más. 

Presionado para que traicione sus ideales y a sus amistades por su país, está convencido de que tiene que haber otra manera. Y cuando más toma conciencia de la corrupción que lo rodea, más se decide a luchar contra ella, aunque al hacerlo sabotee su propio futuro.
Título: Vortex

Autora: S. J. Kincaid

Saga: Sí (Saga "Insignia", Primer volumen)

Páginas: 390

Editorial: V&R

Año de publicación: 2014

Encuadernación: Tapa blanda con solapa

Luego del mal sabor de boca que me había dejado Corazón de tinta, decidí ir a por el segundo tomo de la que ya es, sin duda, mi trilogía favorita del momento. Luego de haber terminado el primer tomo con la victoria que le aseguró su sitio en la Aguja, Tom se encuentra con que ahora hay una lucha de poder en el que él está envuelto, y que no es el único que lo sabe.

-¿Por qué piensas que fui yo?- preguntó, y le sonrió con aire de serpiente -Aquel día atacaste a personas muy poderosas.
-O sea que "terrorismo" no significa "matar a civiles inocentes para provocar miedo y promover una causa política"; ahora significa "faltarles el respeto a los ricos y poderosos". ¿Es así?
-Vaya, nunca te habías dado cuenta de eso, ¿eh?

Kincaid nos trae un segundo tomo más intenso, en donde la historia se sigue desarrollando y mostrando nuevos aspctos de un mundo terrible, donde nueve grandes compañías se adueñan del mundo y disfrutan con la población esclava bajo sus suelas. Tom lo tiene muy difícil al intentar encontrar patrocinadores, ya sea por ignorancia o por actuar conforme a lo que siente con respecto a esa clase de personas.


-Verás: tú contratas obreros y tienen  expectativas; así empiezan los desacuerdos. En cambio, a los presidiarios puedes imponerles las condiciones de trabajo; además, los obreros locales suelen pedir sueldos bastante altos. Si necesitamos que un trabajo se termine en treinta y seis horas, los presidiarios lo cumplen en ese tiempo y sin protestar. No les conviene quejarse.
-¿Pero qué pasa cuando cumplen su sentencia?- le preguntó (Tom).
Ella sonrió, disfrutando de la atención con la que se la escuchaba.
-Digamos que, una vez que los hemos capacitado para el trabajo, tratamos de que esa inversión nos de un buen rendimiento. Siempre hay motivos para prolongar una condena.

¿Qué pasa cuando te enamoras de quien no debes, y eso mancha tu imagen de combatiente? ¿Qué sucede si no cedes a la presión de alguien que tienen un nivel experto en manipulación? ¿Qué pasaría si alguien más supiese sobre la habilidad de Tom para manejar las máquinas? Medusa sabe la respuesta a la última pregunta, y otros dos personajes a las primeras. Se lo hacen saber, por distintas formas, y Tom aprende. A su manera, pero aprende.


-¿Qué es un tratado? Un pedazo de papel. Un acuerdo no significa nada en sí mismo. Lo que importa es el poder de obligar a los demás a cumplir ese acuerdo. Esa es la farsa de todo esto.
 
Las máscaras caen, algunas que ya colgaban de unos hilos, otras bien sujetas, y Tom comprende que el mundo es mucho más complejo de lo que pensaba. Un mundo en donde la vida de unos cuantos combatientes no es nada en comparación con mantener ciertos parámetros, y donde el dinero ha pasado a ser, sin apenas disimulo, el derecho divino de los nuevos reyes que dominan esta parte del mundo.

Había más de una docena de partes que podría haber elegido para las citas, algunas de varias páginas. Kicaid sube el nivel en este segundo tomo, que concluye con un final impactante que me dejó con ansias de comenzar enseguida el tomo siguiente. Ahora el juego ha cambiado: Tom sabe más y ha evolucionado, al punto que el del final del primer tomo y el del final del segundo podrían parecer dos personas distintas, o la misma persona sólo que con una década de aprendizaje.

Un segudo tomo impactante, intenso, terrorífico y que te deja con ganas de más.

Nota final: 9/10

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