miércoles, 30 de septiembre de 2015

Reseña: "Brave story, un nuevo viajero" - Alicia japonés en el mundo de los RPG

12:32 Posted by Laura Lauman , , No comments
La vida del joven Wataru es un desastre: No es muy popular en el colegio, apenas habla con su padre, su madre es muy estricta y para colmo, las chicas se burlan de él porque no cree en fantasmas.

Desesperado, buscará la manera de cambiar su vida, de alterar su destino. Para lograrlo, se adentrará en el mundo mágico de Visión, una tierra habitada por extrañas criaturas que conviven con los humanos.
Su objetivo es la Torre del Destino, donde le aguarda la Diosa. Sólo cuando haya encontrado 5 gemas completará el Sigilo, una llave en forma de estrella que le concederá un deseo... el que guarda en lo más profundo de su corazón y que le permitirá reunir de nuevo a su familia y regresar a casa.


Título: Brave story. Un nuevo viajero

Autora: Miuki Miyabe

Traducción: Eva González Rosales

Saga: Sí (Brave story)

Páginas: 550

Editorial: Quaterni

Encuadernación: Tapa blanda con solapa

Año de impresión: 2013

Precio: $240

Fue pasar en un puesto de la Feria del Libro de Buenos Aires, ver la tapa, leer el resumen, y decidir llevármelo a casa. Con una autora que no me sonaba, sin mucha confianza en lo que en USA dicen que es bueno, pero con la sensación que, al menos, valía la pena intentarlo.

En los eventos deportivos (los padres de Katchan) animaban tanto a Katchan como a Wataru y, durante el día de los padres en la primavera del tercer curso, después de que Wataru resolviera un difícil problema en la competición de matemáticas, el padre de Katchan había gritado: “¡Bien hecho!”. Aunque todo el mundo se rió, eso hizo feliz a Wataru. Nunca antes le habían alabado así en público. Incluso ahora, años después, ese día permanecía en su memoria como un brillante trozo de cristal de colores en un mar de barro. 

La historia empieza de forma suave, no lenta, sino suave. Wataru es hijo de una madre estricta y de un padre que casi nunca está en casa, y no tiene muchas amistades. Despacio, empiezan a verse algunos detalles en su vida que, a ojos de alguien mayor, indican un evento que cae como un meteorito en la vida de Wataru. Ni siquiera el empezar a ver cosas extrañas se le asemeja, porque una cosa es su familia y otra es... Bueno, ese sitio por el que viaja.

-¡Míranos!- dijo Noriyuki con una carcajada -No somos mejores que los cazafantasmas- todos miraron el edificio -Nosotros, más que nadie, deberíamos saber que no existen los fantasmas, y menos aquí. Estás un poco pálido, papa! (...)
-Está bien- dijo tranquilamente -Si hay algo de lo que debáis asustaros es de la gente. Es mucho peor que los fantasmas.

 Lo que más me ha gustado de la primera parte es cómo deja ver dos capas de la misma historia. Wataru no ve algunos detalles, pero alguin que ya haya terminado la primaria lo sopechará, y quien haya dejado atrás la secundaria empezará a sospechar, hasta que llegue la bomba.

Quizás en el continente americano no sea tan explosivo, peor en Japón es algo mucho menos común. Para Wataru es devastador, y cuando empiezan a salir a la luz el pasado de todos los involucrados, se puede ver que nadie es quien pensábamos que era al principio bajo el techo de la familia Mitani.

Wataru tenía la sensación de que, cuanto más hablaba la mujer, más sucio se volvía el aire de la habitación. Era como si sus plabras se aferrasen a las paredes, al suelo y a los muebles que su madre había pasado años abrillantado, haciendo que, de algún modo, todo pareciera sucio. Aquella mujer había irrumpido allí, había declarado que la familia Mitani era un desastre y, sin invitación, había comenzado a sacar brillo a las cosas con su trapo mugriento.

Por supuesto, como toda buena historia que incluya el "a través de la conejera" de Alicia, hay una puerta que le permitirá a Wataru reunir de nuevo a su familia. Y, por supuesto, será de todo menos sencillo. Para hacer más complicadas las cosas, parece que no es el único en busca de un deseo que quiere más que nada, y Visión no es del todo como los mundos de los videojuegos.

-Pero eso es... Eso es demasiado. ¡Sólo somos niños!
-Niños intentando cambiar el destino. ¿Creías que iba a ser fácil?

Para hacerlo más claro aún, esperen a leer lo que sucede en el primer pueblo en el que Wataru duerme solo, luego de encontrarse a ese escamso personaje de la portada. Decir más es arruinar la sorpresa.

Conforme van pasando las páginas, la historia comienza a tomar un tono más de RPG, al punto que uno de los capítulos es "El tanque". Pero no es solo una novela basada en ese género, sino una historia que puede pasarse sin problemas a otros formatos, como ya ha sucedido (a largometraje de animación y a videojuego).

Hay ciertos aspectos que le dan un sabor extraño: no sólo por la forma en que la cultura japonesa difiere de la hispana (y cómo se refleja en las relaciones familiares, de amistad, etc.), sino por la simpleza en la que Wataru a veces plasma emociones. Simple y claro, de una forma que expresa su soledad y sus deseos de cambiar.

Seguiré con esta saga, y puede que también en sus otros formatos.

Nota final: 8.5/10

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