lunes, 1 de enero de 2018

Reseña: "El rithmatista" de Brandon Sanderson - Magia con tiza y mucho jugo

9:10 Posted by Laura Lauman , , No comments
"La puerta dejó de vibrar. Por un instante todo quedó en silencio, y la puerta se abrió de golpe. 
Lilly intentó gritar, pero su voz se quedó atrapada en la garganta. Una silueta recortada por la luz de la luna permanecía inmóvil ante ella, con un sombrero hongo en la cabeza y una corta capa cubriéndole los hombros. Con la mano inmóvil sobre la empuñadura de su bastón, parecía dominar a Lilly con su imponente estatura. 
Debido al contraluz Lilly no podía verle bien la cara, pero había algo horriblemente siniestro en aquella cabeza un poco ladeada y con los rasgos sumidos en la sombra. Apenas un tenue atisbo de nariz y barbilla, iluminado por el claro de luna, y dos ojos que la observaban desde una negrura de tinta.Las cosas pasaron por su lado mientras fluían al interior de la sala llenas de furia, avanzando sobre el suelo, las paredes y el techo. Sus formas blancas como el hueso casi parecían brillar a la luz de la luna. 
Todas ellas eran completamente planas, como pedazos de papel.Todas ellas estaban hechas de tiza. 
Eran centenares, todas únicas, monstruos minúsculos con garras y colmillos, como escapadas de alguna lámina. No hicieron el menor ruido a medida que fluían desde el pasillo, estremeciéndose y vibrando silenciosamente mientras iban por ella. 
En ese momento Lilly por fin encontró su voz, y gritó".

Título: El rithmatista
Autor:  Brandon Sanderson

Saga: Sí (El rithmatista)

Páginas: 440

Editorial: Nova

Precio: $110

Año de publicación: 2015

Año de Edición: Mayo de 2015

Encuadernación: Tapa blanda con solapa

Hay veces en que algo tan simple y cotidiano como ir al supermercado a por las compras de la semana te deparan agradables sorpresas. Pasé la vista por la sección de libros (que a veces, en contadas ocasiones, tienen buenos títulos), y me encontré con esto.


Rauda y veloz, tomé el libro y empecé a hojearlo. Ahí se decidió su destino, y al volver a casa tenía un libro más, de un autor que sé que es de mi agrado y que tiene jugo en sus historias. Me intrigó si sería verdad eso que, en esta novela, Sanderson hace con tiza lo que en otras obras se hace con cristales, magia, hierbas, etc. Y cumplió.

Integridad del dibujo. Este carecía de integridad. No era más que tiza sobre papel, no tenía poder. Joel parpadeó, apretando los dientes. A veces odiaba la rithmática, que se centraba exclusivamente en la lucha y el conflicto. ¿Por qué no se ocupaba de algo útil?

La historia de protagonista que ansía ser de X clase, pero no puede porque la vida se lo impide, no es rara. Sanderson agarra ese concepto y lo vuelca en un mundo mechanic punk donde los trenes de alta velocidad son impulsados por resortes, Estados Unidos es un montón de islas, y lo más parecido a la magia se hace con tiza.

—La persona más peligrosa no es aquella que pasó su juventud abusando de los demás. Esa clase de gente se vuelve perezosa y a menudo está demasiado satisfecha con su vida para ser realmente peligrosa. En cambio, quien pasó su juventud padeciendo los abusos de los demás… Cuando esa persona adquiere un poco de poder y autoridad, suele utilizar su posición para convertirse en un tirano a la altura de los peores señores de la guerra que ha habido en la historia.

Ya desde el primer capítulo se puede apreciar que Joel, el protagonista, ansía ser ritmathista y le duele no serlo. Vive en una de las ocho academias nacionales de ritmáthica, debido a lo que su padre hizo por la disciplina, con su madre trabajando de limpiadora y él estudiando... a su manera. Pero eso no le impide hacer algunos malos movimientos para poder estudiar ritmáthica, aunque sea sólo la teoría, porque no tiene poder para hacerlo en la práctica. Y por sus acciones y azares del destino, termina en el mismo grupo que Melody, una ritmathista talentosa pero con poca autoestima en sus habilidades.

—Tanto potencial desperdiciado. 
—Me aburría —protestó Joel—. Quiero decir que, bueno, yo quiero aprender sobre rithmática, no sobre política. Porque, a ver, ¿cuándo voy a necesitar yo saber teoría política del gobierno? 
—No lo sé —dijo Fitch—. Puede que ahora mismo. 
Joel torció el gesto. 
—Y la cosa no acaba en eso, claro está —intervino Fitch—. Joel, muchacho, la escuela consiste precisamente en aprender a aprender. Si no practicas el estudiar cosas que no te gustan, te encontrarás con muchas dificultades en la vida. ¿Cómo quieres llegar a ser un gran rithmatista e ir a la universidad si no aprendes a estudiar cuando no te apetece hacerlo?

Los tizoides, seres hechos de tiza y de origen desconocido, asechan en una torre que debe tener alrededor brigadas de ritmathistas con abundante munición de tiza, para que no escapen y se devoren a la humanidad entera. Pero por supuesto que el statu quo no quedaría así para siempre, y los ataques de tizoides empiezan a brotar, generando el pánico en madres y padres, que quieren sacar al alumnado de las academias y mantenerles en sus hogares. Y eso funciona tan bien como se supone.

Una gran parte de la vida se reducía a decepción. Joel se preguntaba muchas veces cómo era posible que la humanidad tuviera tanta capacidad de aguante, y si los escasos momentos en que las cosas iban bien realmente compensaban todo el resto. 

Joel tendrá que aprender a ver las cosas desde otro punto de vista, y considerar que, quizás, sus acciones no son las más adecuadas, y sus metas quizás no estén a su alcance... no de la forma en que espera alcanzarlas, al menos.

La edición del libro también es interesante: además de ilustraciones con explicaciones al inicio de cada capítulo, hay dibujos dentro de los mismos capítulos, que muestran las sutiles (y no tan sutiles) diferencias entre ritmathistas. Agregan dimensión a la historia, y te hacen comprender mejor cómo es esta sociedad, este mundo y esta historia.

Seguiré con la saga, sin dudas.

Nota final: 8,5/10

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