martes, 13 de octubre de 2015

(Tercera) Feria (local) del Libro (2015) - Política que limita la cultura nunca es buena

8:53 Posted by Laura Lauman , , No comments
Siendo la tercera edición de la Feria del Libro de mi ciudad, era mi obligación moral el pasarme por allí. No sólo por mi amor por las buenas historias, sino porque una colega escritora estaba en el evento, en uno de los puestos.  Estuvo lleno de emociones.

Con vientos que rondaban los treinta kilómetros por hora, a veces más, parecía que las carpas iban a salir volando de un momento a otro. No ayudaba el hecho que varios de los puestos se moviesen con cada zarandeo del viento, o que el piso haya sido del tipo flotante y la madera crujiese a cada paso. Supuse que así se sentirían las personas que viajaban hace unos doscientos años en barco, al cruzar el océano en un día ventoso en el medio de la nada.

Como todos los años, la Feria está acompañada de muchos eventos, tanto en el predio de la plaza, donde están las carpas, como en el resto de la ciudad. Sin ir más lejos, fui a dos presentaciones de libros, en menos de una hora, en la misma carpa, sin moverme de mi asiento. Y yendo algo más lejos, en el mismo día había presentaciones de obras de teatro, de libros, eventos educativos y culturales, desparramados por la ciudad. El pensar que cada año la Feria local del Libro es algo mejor que el anteiror me hace sonreír. Y parte de eso es que cada año la gente va más a la Feria.

Pasé por los puestos, con el bolsillo flaco y mucho anhelo en los ojos. Me hice con dos tomos a los que le tenía ganas hace mucho: "Scarlet", de Marisa Meyer, el segundo tomo de las Crónicas Lunares, y "El fin de los sueños", de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina. Nadie tenía "Eon" de Alison Goodman, pero sí el segundo tomo, "Eona", que ya tengo. Hasta los vendían en paquete pero no separados. Caranchos.
Pocos pero bien seleccionados

Lo que empañó a la Feria de este año fueron las elecciones.

En el mismo mes de la Feria hay elecciones, elecciones presidenciales. Había un puesto político al lado de la entrada de una de las carpas, vociferando música vulgar mientras hacían propaganda política, y crispaba los nervios. Es como ir a Bonafide, y que con el capuchino especial de bocadito te traigan un pedazo de torta con una piedra bañada en cal al lado, en el mismo plato. No corresponde. En especial, porque la SADE (Sociedad Argentina De Escritores) casi no tuvo puesto en la Feria, porque el líder del grupo no sólo no es oficialista, sino que es opositor.

Al enterarme de esto por boca de mi colega, quien es miembro de la SADE, toda la simpatía que tenía por la intendenta cayó en picada. Si se está en política y se intenta limitar el acceso a la cultura (poniendo trabas en la aduana, por ejemplo) entonces no mereces mi voto. Ya hubo disturbios cuando se descubrió el fraude electoral en Tucumán, y que aprovechen de forma descarada un evento donde se pone el foco en la cultura y en la diversidad da tirria.

Otro punto desfavorable: cuando estaba en medio de la presentación del segundo libro, viene un padre con un niño de unos cuatro o cinco años, con babero. El diálogo fue el que sigue, palabras más o menos:

-¿Aquí hay libros para niños?

-No- respondió el autor del libro, que estaba presentando el mismo. Y no, no era un libro de cuentos para niños.

-La intendenta discrimina a los niños con discapacidad. No hay un solo libro para niños discapacitados.

Luego el padre dijo unas cuantas cosas más, y se fue, con su hijo de la mano, aún enojado. La presentación del libro siguió, pero no me olvidé de ese señor.

La Feria cada año es más bonita, y cada año tiene más sabor, pero el mezclarla con la política le da un gusto rancio y desagradable. Así no se ganan votos, así se pierden, y con motivos.

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